El desarrollo urbano de Chiguayante, extendido sobre la llanura aluvial del río Biobío y las terrazas fluviales adyacentes, ha enfrentado históricamente el desafío de fundar sobre estratos de arena y limo con presencia variable de nivel freático alto. La expansión de conjuntos habitacionales y obras viales hacia el oriente de la comuna, sumada a los efectos documentados del terremoto del 27F que generaron asentamientos diferenciales y fenómenos de licuefacción en sectores ribereños, obliga a una caracterización geotécnica de alta resolución. En este contexto, el ensayo de penetración de cono se consolida como la herramienta preferida por los ingenieros calculistas locales para obtener un perfil continuo de resistencia por punta y fricción lateral, evitando las limitaciones de muestreo discreto del SPT. La información que arroja el CPTu, con medición de presión de poros, resulta vital para predecir el comportamiento del suelo bajo carga sísmica, especialmente en los depósitos arenosos saturados que caracterizan el valle central de la Región del Biobío.
El CPTu en la terraza fluvial de Chiguayante detecta lentes compresibles de menos de 20 cm, críticos para el cálculo de asentamientos diferenciales.
