El martinete de seguridad de 63.5 kg golpea la cabeza de la varillaje AWJ, y el contador registra cada 15 cm de avance. En Chiguayante, donde los depósitos fluviales del río Biobío se entremezclan con el sustrato granítico meteorizado de la Cordillera de la Costa, el ensayo SPT se ejecuta con equipos de perforación rotopercutiva montados sobre orugas, capaces de atravesar bolones erráticos en las terrazas altas de Manquimávida. La norma NCh 1516 rige cada paso, desde el asentamiento del toma-muestras bipartido hasta el rechazo a más de 50 golpes. Un mal conteo del rebote elástico en arenas limosas saturadas puede falsear el N60, y en esta ciudad, donde el nivel freático oscila entre 2 y 5 metros según la cota, la corrección por energía ERi es determinante para el diseño de fundaciones. Para proyectos sobre la franja arenosa cercana a la ribera, el contraste de densidad entre estratos obliga a complementar el registro SPT con un ensayo CPT cuando se requiere un perfil continuo de resistencia sin alteración de muestra.
En suelos graníticos residuales de Chiguayante, un N60 corregido superior a 30 no garantiza ausencia de colapso si no se evalúa la estructura relicta del macizo.
